Marina Rodríguez García (As Cruces, Sobrado, A Coruña) se licenció en Traducción e Interpretación en 2013. Comenzó sus estudios en Vigo y los terminó en Salamanca. Desde que, de pequeña, traducía canciones del inglés, supo que su camino iba a ir por ahí y, cuando descubrió en la carrera la traducción audiovisual y supo que existía un universo en el que pagaban (aunque no sabía que tan poco) por ver series, su gran vicio, se lanzó de cabeza.
Se ha dedicado principalmente al subtitulado EN-ES para plataformas, aunque desde hace unos años trabaja casi en exclusiva traduciendo al gallego, lo cual le produce una enorme satisfacción y un gran orgullo.
Su primer encargo profesional fue la subtitulación en español de la primera temporada de la serie Succession, tan buena como difícil de traducir. Nunca ha vuelto a encontrarse con un proyecto tan complicado como esa serie que el cliente cuidaba cada vez menos a medida que ganaba popularidad. Tarifas irrisorias, plazos imposibles para capítulos de 1000 subtítulos, plantillas plagadas de errores, sin revisore en una de sus temporadas… Por eso, por desgracia, es un trabajo del que no se siente muy orgullosa, pero aprendió muchísimo y desde entonces ningún proyecto le da miedo.
En gallego, firma sus traducciones como Marina do Albardeiro, ya que se crio «na casa do albardeiro» (la casa del guarnicionero), por la profesión de su bisabuelo. Ha tenido el placer de crear los subtítulos en gallego para títulos como Adolescence, The Gentlemen, Astérix e Obélix: O combate dos xefes o American Primeval.
Su trabajo de traducción en The Gentlemen le valió para resultar finalista en la categoría de Mejor subtitulación en gallego para cine, TV, DVD o plataforma en línea en los XIII Premios ATRAE.
