Patricia se licenció en Traducción e Interpretación en el año 2005 y, tras una breve estancia en Escocia luchando contra viento y marea por entender el acento, volvió a España para comenzar su andadura en el mundo de la corrección. Lleva en activo en el mundo de los videojuegos y la traducción jurada más de 15 años, durante los cuales no ha perdido el entusiasmo y la pasión por lo que hace.
Entre los aspectos que más valora en su trabajo destacan dos. El primero es la comunicación con los traductores. Patricia considera que sin equipo, no hay trabajo que salga adelante: «Los lobos solitarios no tienen cabida en este sector».
En segundo lugar, cree enormemente en la riqueza cultural y lingüística que supone el trabajar en proyectos con muchos traductores. Aunque en principio unificar criterios y enfoques es más difícil y laborioso, el aporte que los diferentes contextos regionales proporcionan a un proyecto no tiene precio: «La felicidad es ponerte un juego en casa y que los protagonistas digan frases que tú oyes día a día en la farmacia, en el bar, en el supermercado; ya vivas en La Coruña, Bilbao, La Laguna o Leganés».
Patricia es una ferviente defensora del trabajo en equipo y, si en algún momento algún traductor se olvida de avisarla de que ya ha entregado un archivo…, bueno, digamos que tiene grandes dotes de cazadora a través de sus chats grupales…
Su trabajo de traducción en Indiana Jones y el Gran Círculo le valió para resultar finalista en la categoría Mejor traducción de videojuego con doblaje en los XIII Premios ATRAE.
